…… Sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando, Su boca que era mía ya no me besa más. Se apagaron los ecos de su reir sonoro, y es cruel este silencio que me hace tanto mal... Fue mía la piadosa dulzura de sus manos, que dieron a mis penas caricias de bondad. Y ahora que la evoco hundido en mi quebranto. Las lagrimas trenzadas se niegan a brotar. Y no tengo el consuelo de poder llorar... Porque sus alas tan cruel quemó la vida! Porque esa mueca siniestra de la suerte... Quise abrigarla y más pudo la muerte. Cómo me duele y se ahonda mi herida. Yo sé que ahora vendrán caras extrañas Con su limosna de alivio a mi tormento. Todo es mentira, mentira es el lamento... ¡Hoy está solo mi corazón! Como perros de presa las penas traicioneras. Celando su cariño galopaban detrás. Y escondida en las aguas de su mirada buena. La muerte agazapada marcaba su compás. En vano yo alentaba febril una esperanza. Clavo en mi carne viva sus garras el dolor. Y mientras en la calle en loca algarabía. El carnaval del mundo gozaba y se reía. Burlandose el destino me robó su amor... Por que sus alas tan cruel quemó la vida! Por que esa mueca siniestra de la suerte... Quise abrigarla y más pudo la muerte, Cómo me duele y se ahonda mi herida. Yo sé que ahora vendrán caras extrañas. Con su limosna de alivio a mi tormento. Todo es mentira, mentira es el lamento... Hoy está solo mi corazón...