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zuò cí : Rodriguez |
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Como la muerte anda en secretoy no se sabe qué ma ana, yo voy a hacer mi testamento, a repartir lo que me faltapues lo que tuve ya está hecho, ya está abrigado, ya está en casa. |
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Yo voy a hacer mi testamentopara cerrar cuentas so adas. |
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Le debo una canció n a la sonrisa, a la sonrisa de manantial, esa que salta: le debo una canció n a toda prisapara que quede que estuvo cerca, agazapada. |
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Le debo una canció n a lo que supe, a lo que supe y no pudo ser má s que silencio: le debo una canció n, una que ocupela cantidad de mordazamor de un juramento. |
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Le debo una canció n a los pecados, a los pecados que no gasté, los que no pude: le debo una canció n, no como hermano, só lo de sal que el delectador tambié n alude. |
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Le debo una canció n a la mentira, a la mentira peque a, frá gil, casi salva: le debo una canció n endurecida, una canció n asesina, bruta, sanguinaria. |
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Le debo una canció n al oportuno, al oportuno mutilador de cuanta ala: le debo una canció n de tono oscuroque lo encadene a vagar su eterna madrugada. |
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Le debo una canció n a las fronteras, a las fronteras humanas, no a las del misterio: le debo una canció n tan poco nuevacomo la voz má s elemental de los colegios. |
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Le debo una canció n a una bala, a un proyectil que debió esperarme en una selva: le debo una canció n desesperada, desesperada por no poder llegar a verla. |
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Le debo una canció n al compa ero, al compa ero de riesgos, al de la victoria: le debo una canció n de canto nuevo, una bandera comú n que vuele con la historia. |
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Le debo una canció n, una, a la muerte, una a la muerte voraz que se comerá tanto: le debo una canció n en que hunda el dientey luego esparza con la explosió n fuegos del canto. |
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Le debo una canció n a lo imposible, a la mujer, a la estrella, al sue o que nos lanza: le debo una canció n indescriptiblecomo una vela inflamada en vientos de esperanza. |